Inconforme con los altos sueldos de los gobernadores, el obispo de la Diócesis de Aguascalientes, José María de la Torre, dice que debían ser más austeros: “Yo creo que sí, pero la austeridad tiene sus tabuladores. Ellos también, para hacer creíble su gobierno y autentificar que son servidores del pueblo, deberían de tener salarios más reales a los que el pueblo puede beneficiar.” Respecto al sueldo de los sacerdotes afirma que se les pide “una pobreza decorosa”, lejos de cosas superfluas y vivir con dignidad; el tabulador indica un sueldo de 6 mil pesos para cada sacerdote, aunque reciben 30 pesos por cada misa que ofician, “viene redondeado en 8 mil, pero la diócesis tiene la obligación de prestarles casa dónde vivir y si viven en comunidad se les da una prestación mayor, porque los alimentos, la luz y los servicios los cubre la institución.”