Fue en el Distrito Federal en donde los empresarios han emprendido una intensa campaña contra políticos que dejan un cargo para irse a competir por otro abandonando la responsabilidad por la que antes pidieron el voto ciudadano; también desde la Iglesia se escuchan voces en el mismo sentido. En el puerto de Veracruz el obispo del lugar el domingo pasado lanzó certera catilinaria contra esa práctica nociva que ha viciado el mundo de los políticos. Ahora es la COPARMEX de Xalapa la que se adhiere a esa campaña y le agrega el aditivo de luchar contra candidatos con antecedentes de corrupción, que han defraudado a los ciudadanos; así lo aseguró el empresario Augusto Zamora Lara, quien adelantó que “haremos el ejercicio analizando las candidaturas de todos los que de alguna manera han dejado puestos de elección popular, que son irrenunciables, que solicitaron licencia, para que puedan salir a buscar otro escaño como si en otro universo electoral no hubiera otro candidato que no fuera ellos”. Lo cierto es que todo lo que pudiera decirse en este sentido parecería que lleva dedicatoria, aunque no fuera así, abundan a quienes les queda el saco.