Si bien el PRI va acompañado de su inseparable rémora, el Verde Ecologista, los ocho partidos restantes van solos en busca de un voto que se les complica conseguir, sobre todo para los partidos de nueva creación que, salvo MORENA, podrán desaparecer al no reunir el 3 por ciento de la votación general. La coalición PRI-Verde Ecologista ya se convirtió en un binomio indisoluble pues desde la elección presidencial de 2006 encontraron la veta de sus triunfos; es un hecho que en elecciones municipales el PRI ha podido obtener triunfos gracias a los votos sumados por su coalición con el Verde Ecologista, de allí la necesaria alianza. En cambio, partidos como el PAN entre los llamados “grandes” van solos, sin nadie que los acompañe. Asunto de estrategias, porque de ideologías para nada, en la actualidad se hacen alianzas hasta con el demonio con tal de obtener el triunfo en un contexto político en el que las izquierdas y derechas van desapareciendo, solo queda el más desnudo de los pragmatismos.