1420632020_829679_1420645001_album_normal

Al menos 12 personas han fallecido y otras cuatro se debaten entre la vida y muerte tras el ataque con fusiles automáticos registrado esta mañana contra la sede del semanario satírico Charlie Hebdo, en París, según datos oficiales. Los autores del atentado, uno de los más graves de la historia de Francia, fueron tres hombres vestidos de negro, encapuchados y armados con fusiles kalashnikov que entraron en la sede del semanario al grito de “Alahu al akbar” (“Dios es grande”). El presidente François Hollande ha afirmado que Francia vive “un momento extremadamente difícil”.

El ataque se produjo poco después de las once de la mañana. Los terroristas penetraron a tiro limpio en el hall del semanario. Durante más de diez minutos, los atacantes efectuaron al menos 30 disparos contra los periodistas y empleados de la publicación. En algún caso, según un testigo citado por varios medios, gritaban los nombres de algunos periodistas de la publicación. Decenas de empleados se refugiaron en la terraza del edificio, situado en el bulevard Richard Lenoir, en el distrito 11 de la capital francesa.

El director del semanario, Stéphane Charbonnier, alias Charb, y uno de los dibujantes, Jean Cabut, se encuentran entre los muertos, según han afirmado distintas fuentes oficiales. Charb, nombre con el que era conocido el responsable de la publicación, dirigía el semanario desde 2009 y habitualmente tenía protección policial. Tanto él como otros miembros de la redacción recibían constantes amenazas. La última portada está dedicada al polémico libro Sumisión, de Michel Houellebecq, que describe un futuro de Francia en el que su presidente es un musulmán. “Las predicciones del mago Houellebecq: en 2015, pierdo los dientes; y en 2022, hago el Ramadán”. El último tuit publicado por la revista es una caricatura del autoproclamado jefe del Estado Islámico, Abu Bakr al Baghdadi, acompañado del comentario “meilleurs voeux” (los mejores deseos). Entre las víctimas mortales también figura el economista y periodista Bernard Maris.

1420629274_264304_1420634259_sumario_normal

“Es un acto excepcional de barbarie”, declaró Hollande en el lugar de los hechos, a donde acudió acompañado por el ministro del Interior, Bernard Cazaneuve. El jefe del Estado convocó una reunión excepcional del Gobierno, que elevó al máximo nivel –“alerta de atentados”- la alerta antiterrorista. Los medios de comunicación, los grandes comercios y los transportes públicos han visto reforzada su protección.

Charlie Hebdo estaba especialmente protegido porque ya había sido objeto de amenazas y de ataques menores en los últimos años, especialmente a raíz de haber publicado en 2006 caricaturas de Mahoma. En 2011, fue atacado con cócteles molotov y tuvo que cerrar sus oficinas durante varias semanas. En el ataque de esta mañana, dos de las víctimas mortales son dos policías que vigilaban la zona. Uno de sus coches fue alcanzado por un total de 15 balazos. Un agente fue tiroteado y rematado en el suelo por uno de los terroristas antes de huir en un pequeño automóvil negro. El otro agente asesinado estaba encargado de la protección del director. Los terroristas abandonaron el coche en el que huyeron en el distrito 19, próximo al lugar del atentado, y seguidamente robaron otro a un automovilista.

Fuentes del Ministerio del Interior optan por no decantarse aún oficialmente por ninguna pista sobre los autores del atentado, pero consideran que la posibilidad de que se trate de un ataque de origen islamista “es una opción posible”. La cadena de televisión BFM asegura que existe un vídeo en el que uno de los atacantes afirma que están “vengando” a Mahoma. Nada más producirse el atentado, el Ministerio del Interior movilizó a 3.000 agentes y envió una circular a todos los prefectos de Francia para exigirles una mayor protección de todos los lugares públicos, especialmente estaciones de trenes y de metro.

Tomado de: http://internacional.elpais.com/internacional/2015/01/07/actualidad/1420629274_264304.html