Antes que se convierta en una bola de nieve en terreno inclinado el gobernador Duarte de Ochoa declaró que su gobierno apoya al Carnaval de Veracruz y rechazó la idea de crear un nuevo impuesto para apoyar las fiestas. Todo surge porque se corrió el rumor que el ayuntamiento de la ciudad de Veracruz establecería un impuesto para apoyar las fiestas carnestolendas, lo que ya fue desmentido por el propio Comité del Carnaval, aunque la confusión surgió precisamente de una declaración hecha por su presidente, José Salvatori, quien lo habría sugerido ante el supuesto desinterés de patrocinadores.