No que vaya a influir en el resultado final de las elecciones federales de este año pero el que 12 alcaldes cambien la camiseta del Movimiento Ciudadano por la del PRI constituye un fuerte golpe al ya de por sí deteriorado partido de Dante Delgado, quien por cierto debe estar que trina por esta falta de cuidado de los cuadros de su partido en la entidad. En su momento Movimiento Ciudadano prestó sus siglas para que algunos de los ahora alcaldes priistas participaran en la contienda electoral de 2013 y lograran su cometido; pero ahora ya son priistas, lo que para nada significa que electoralmente el PRI se haya fortalecido pues algunos de ellos, como el alcalde de Manlio Fabio Altamirano, que es un profesional del trapecio político juegan como les va en la feria. La que resulta afectada es la dirigencia estatal de Movimiento Ciudadano por no evitar la migración de los chapulines; de por sí mal y ahora con esto.