Cerca de la mitad de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) de los lagos de todo el mundo son el resultado de un proceso que no se había considerado hasta ahora: la meteorización de las rocas de la cuenca. / © Pilar López
Cerca de la mitad de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) de los lagos de todo el mundo son el resultado de un proceso que no se había considerado hasta ahora: la meteorización de las rocas de la cuenca. / © Pilar López

Cerca de la mitad de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) de los lagos de todo el mundo son el resultado de un proceso que no se había considerado hasta ahora: la meteorización de las rocas de la cuenca.

Esta es una de las principales conclusiones de un nuevo artículo científico publicado por la revista Nature Geoscience, y firmado por los expertos Rafael Marcé (Instituto Catalán de Investigación del Agua, ICRA); Biel Obrador, Joan Lluís Riera, Pilar López, y Joan Armengol (departamento de dcología de la Universidad de Barcelona, UB) y Josep-Anton Morguí (UB e Instituto Catalán de Ciencias del Clima, IC3).

Más del 90% de los lagos y embalses en el mundo están sobresaturados de CO2 disuelto en agua

Más del 90% de los lagos y embalses en el mundo están sobresaturados de CO2 disuelto en agua. Esto provoca que la mayoría de estos ecosistemas acuáticos emitan de forma natural CO2 a la atmósfera, un proceso que afecta al ciclo global del carbono que controla el clima en la Tierra.

Tal como explica el experto Rafael Marcé (ICRA), primer autor del artículo, “hasta ahora se pensaba que el mecanismo principal que explicaba las emisiones de CO2 en lagos era la actividad de los organismos acuáticos, es decir, la respiración, un proceso que genera CO2 que se libera al medio. El estudio sugiere que la meteorización de las rocas es un proceso tanto o más importante en el balance de carbono de estos ecosistemas, y pone en cuestión la hipótesis tradicional para explicar el origen de la sobresaturación de CO2 en lagos”.

La meteorización es un lento proceso de disolución de las rocas cuando entran en contacto con la atmósfera. Esta disolución es un proceso químico que genera CO2, una molécula que es arrastrada por el agua a través de los suelos hasta llegar a los ríos, lagos y embalses.

“Por lo tanto –añade Biel Obrador (UB)– podríamos decir que gran parte del CO2 que emiten los lagos y los embalses es algo similar al aliento de las rocas”.

Meteorización: un fenómeno a escala global

El fenómeno de la meteorización de las rocas de la cuenca es especialmente importante en lagos ubicados en el trópico y en latitudes templadas

Este trabajo científico, el primero que cuantifica el impacto de la meteorización de las rocas en el balance de las emisiones de CO2 en los lagos, se ha centrado en el estudio del papel de los lagos en el destino del carbono procedente de la cuenca hidrográfica. Como sistemas modelos, se han estudiado datos de un total de 101 embalses repartidos por toda la península ibérica, y representativos de un amplio rango de condiciones geológicas y ambientales.

La potencia del estudio radica precisamente en el hecho de que se hace un aprecio de la importancia de este proceso en todos los lagos del mundo, explican los autores.

Según las conclusiones, el fenómeno de la meteorización de las rocas de la cuenca es especialmente importante en lagos ubicados en el trópico y en latitudes templadas, y no tanto en las zonas boreales. Por lo tanto, los efectos del proceso de meteorización no serían solo significativos en áreas del mundo con una geología dominada por las rocas calcáreas, sino que su relevancia sería a escala global.

Referencia bibliográfica:

Rafael Marcé, Biel Obrador, Josep-Anton Morguí, Joan Lluís Riera, Pilar López and Joan Armengol. “Carbonate weathering as a driver of CO2 supersaturation in lakes”. Nature Geoscience, 26 de enero de 2015. DOI: 10.1038/NGEO234. 

Tomado de: http://www.agenciasinc.es/Noticias/El-50-del-CO2-que-emiten-los-lagos-procede-de-la-disolucion-de-las-rocas