Hizo bien el presidente de la república en cancelar su proyectado viaje  a Costa Rica los días 28 y 29 del mes en curso para asistir a la Cumbre de Estados Latinoamericanos y Caribeños. Los asuntos internos del país le están poniendo mucha presión al presidente Peña Nieto y un viaje de esa naturaleza no abonaría en nada a la agenda de asuntos públicos tan delicados que tiene el titular del ejecutivo federal.