Sería una verdadera torpeza política si a estas alturas del proceso electoral el Partido Acción Nacional se mete al encordado jurídico a defender al alcalde de Medellín de Bravo, a quien la Procuraduría de Justicia señala como presunto autor intelectual del asesinato del periodista (con todas sus letras) y activista Moisés Sánchez, a quien sicarios dieron muerte el mismo día 2 de enero cuando lo sacaron violentamente de su domicilio. Si bien el Procurador no ha demostrado la prudencia y discreción necesarias en sus declaraciones, muy ajenas al quehacer de un Ministerio Público, lo que demerita su esfuerzo por resolver este caso, todo señala al alcalde como presunto culpable, por lo que sería temerario intentar su defensa con argumentos políticos. Sin embargo es sensata la declaración del presidente estatal panista, Jesús Mancha: “Si el presidente municipal de Medellín de Bravo, Omar Cruz Reyes, es culpable del homicidio de Moisés Sánchez, debe recibir un castigo ejemplar”. Lamentablemente, en México y Veracruz no es la excepción, el Estado de Derecho y la funcionalidad del gobierno todavía nos quedan a deber.