Por un lado, siguiendo el viejo, monótono y obsoleto script de negar lo evidente, el diputado Garrido Sánchez, presidente de la Comisión de Vigilancia en el Congreso local, ayer aseguró que es  sólo un rumor lo de la supuesta privatización del SASM, un tema no tocado en el Congreso; pero, por otro lado, el diputado Tonatiuh Pola aceptó que en la sesión de hoy pudiera aprobarse la incorporación de capital privado al SASM. Dos versiones diferentes y contrastantes sobre un tema que ya se ventila en la opinión pública, pero que algunos políticos, con prácticas semejantes a las utilizadas por la policía china del cuento, imaginan que sus respuestas son parte de las “sutilezas” de un buen “político”.