Más renuncia que “licencia definitiva” es la que presentó Elizabeth Morales al Comité Directivo Estatal del PRI para competir por una diputación en el Distrito de Xalapa Urbano, un duro paquete porque se presentará ante una ciudadanía que en 2010 volcó sus simpatías por ella para la alcaldía Xalapeña logrando un número de votos sin precedentes. Cuatro años después hará campaña en el mismo, aunque no igual, contexto ciudadano, por lo que habrá oportunidad de comprobar si su paso por la alcaldía ratifica aquella votación de 2010, con la que incluso superó en sufragios al actual gobernador del Estado. En el triunfo de un partido confluyen varios factores: el perfil del candidato, la estructura partidista, los candidatos de oposición y, por supuesto, la ciudadanía. ¿Podrá Elizabeth repetir las glorias de 2010 o al menos alcanzar mayoría de votos sobre sus opositores? Será un interesante caso para seguirlo con detenimiento.