El candidato a fármaco se denomina IPR019 y pertenece a una familia de compuestos de tercera generación, desarrollados y patentados por Iproteos. / G. Battista / Iproteos
El candidato a fármaco se denomina IPR019 y pertenece a una familia de compuestos de tercera generación, desarrollados y patentados por Iproteos. / G. Battista / Iproteos

Un consorcio público-privado liderado por la empresa biotecnológica Iproteos –con sede en el Parque Científico de Barcelona (PCB)–, y en el que también participan la biofarmacéutica Ascil-Biopharm, el Instituto de Investigación Biomédica (IRB Barcelona), el Centro de Regulación Genómica (CRG) y la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) ha puesto en marcha un proyecto para avanzar en el desarrollo de un nuevo fármaco neuroprotector contra los déficits cognitivos asociados a la esquizofrenia y otros trastornos mentales.

El proyecto, denominado Spark, acaba de recibir una ayuda de 500.000 euros del Ministerio de Economía y Competitividad, a través de la convocatoria Retos-Colaboración 2014 del Programa Estatal de I+D+i del Gobierno.

Bloqueo de una proteína 

El candidato a fármaco se denomina IPR019 y pertenece a una familia de compuestos de tercera generación, desarrollados y patentados por Iproteos. Su actividad terapéutica está basada en el bloqueo de una proteína ubicada en el cerebro y relacionada con el déficit cognitivo. “Nuestro fármaco actúa mediante un nuevo mecanismo de acción no explorado hasta el momento en el tratamiento de la esquizofrenia; es un first-in-class”, destaca Teresa Tarragó, consejera delegada de  Iproteos e investigadora del IRB Barcelona.

El IPR019 es un derivado de péptido (proteína pequeña) capaz de atravesar la barrera hematoencefálica –un muro protector del cerebro, infranqueable para la gran mayoría de fármacos que existen en el mercado– que ya ha mostrado su eficacia como potenciador cognitivo en ensayos in vivo. Los científicos han conseguido una mejora notable de las capacidades del aprendizaje y memoria lo que hacen de él un tratamiento innovador para aquellas enfermedades del sistema nervioso central en las que las capacidades cognitivas se ven gravemente alteradas, según los socios.

El IPR019 es  capaz de atravesar la barrera hematoencefálica y ha mostrado eficacia como potenciador cognitivo en ensayos in vivo

En el reparto de tareas, la biotecnológica Iproteos, coordinadora del proyecto, evaluará el metabolismo y toxicidad de los compuestos candidatos y su actividad una vez administrados por vía oral y subcutánea en modelos animales. El Laboratorio de Péptidos y Proteínas del IRB Barcelona estará a cargo de la síntesis de los compuestos. Y la Unidad de Proteómica del CRG-UPF realizará estudios de proteómica para evaluar los cambios causados en las células después del tratamiento con los compuestos.

Por su  parte, Ascil Biopharm se encargará de la investigación y desarrollo de las formas farmacéuticas orales e inyectables y el Grupo de Neuropsicofarmacología de la UPV/EHU será el responsable de la ratificación de la actividad de las formulaciones mediante estudios in vivoen modelos animales de esquizofrenia.

Formulación y administración

El resultado final esperado será la obtención de una formulación y vía de administración óptimas para el uso del compuesto como fármaco en pacientes. Esto permitirá llevar a cabo los ensayos preclínicos regulatorios y a continuación la primera administración del candidato en humanos en 2016 para una futura aplicación en centros de salud.

La esquizofrenia es la tercera enfermedad más incapacitante –por delante incluso de la paraplejia y la ceguera– en el índice DALYS (Disability-Adjusted Life Years) de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se estima que afecta a unos 24 millones de personas en todo el mundo, y es la quinta enfermedad más costosa para la sociedad, en términos de atención requerida y pérdida de productividad (hasta un 90% de los pacientes se encuentran en situación de desempleo).

“El tratamiento desarrollado por Iproteos supondrá un importante avance para la gestión de esta enfermedad. En la actualidad no existen fármacos capaces de corregir los déficits cognitivos en enfermos de esquizofrenia, por lo tanto una terapia efectiva tendrá una gran repercusión en la calidad de vida de los pacientes. Dada su eficacia y carácter innovador existen ya multinacionales farmacéuticas que están interesadas en seguir la evolución del proyecto”dice Tarragó.

Tomado de: http://www.agenciasinc.es/Noticias/Empresas-y-centros-de-investigacion-unen-fuerzas-en-un-farmaco-para-la-esquizofrenia