Primero, la sorpresiva renuncia de Eduardo Carreón Muñoz a la dirigencia estatal, ahora la renuncia de Jovanni Macías Sánchez a la dirigencia juvenil del Partido Nueva Alianza aduciendo que sólo fue “utilizado” por aquel al formar el grupo “Generación Nueva Alianza”, producen la idea de un cisma en el Partido que creara Elba Esther Gordillo con el propósito de convertirlo en su herramienta electoral como grupo de presión política. Con su lideresa “moral” fuera de circulación el PANAL perdió inercia para convertirse en un satélite más al servicio del gobierno o de las circunstancias; lo seguirá siendo si en esta elección federal no pierde su registro. Como se ve, en Veracruz no tiene mucho futuro, tal como lo expresa el joven renunciante: “la realidad dentro del partido es muy mala y no como se conoce por los medios de comunicación”. La decadencia política en Veracruz es tal que ni tardo ni perezoso Jovanni Macías se incorporó al Partido Encuentro Social para “abrir brecha a los jóvenes”.