Suena a pereza porque nos vamos por lo más fácil. Por ineptitud o por corrupción no se ha podido concluir la reconfiguración de la refinería de Minatitlán iniciada desde el gobierno de Vicente Fox, aquel anuncio declaraba la necesidad de hacerlo para adaptar la refinería para refinar el crudo pesado mexicano; sin embargo, nada se ha terminado y ahora el gobierno mexicano está negociando importar cien mil barriles diarios de crudo ligero desde los Estados Unidos para hacer “más competitivas” nuestras refinerías. De esta manera uno de los países productores de petróleo en el mundo se convierte en importador de crudo desde el país del norte. Ni Kafka lo entendería, porque todavía en 2005 vendíamos un millón 920 mil barriles diarios al vecino del norte.