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CIUDAD DE MÉXICO, 29 de enero.- El procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, aclaró que la investigación por la desaparición y homicidio de 43 normalistas de Ayotzinapa no está cerrada y se dijo aterrado por la naturalidad con que los involucrados relatan los hechos ocurridos el pasado 26 de septiembre en Iguala.

“Hablan con una normalidad impresionante, como si estuvieran hablando de armar un rompecabezas. No tienes idea de cómo me preocupa que jóvenes maten a jóvenes con esa crueldad, con esa insensibilidad brutal, con esa pérdida de humanismo, sí me afecta”, expresó el procurador en entrevista para Grupo Imagen Multimedia, con Pascal Beltrán del Río.

Por tal motivo, el funcionario dijo que se trabaja en Guerrero para instaurar un programa de prevención similar al de Ciudad Juárez, Chihuahua, donde ya ha dado resultados, sin soslayar que la situación en “cada entidad es distinta, por ello cada una tiene un programa en concreto”.

Investigación sólida

Murillo Karam aseguró que no teme que alguno de los detenidos por el caso del ataque contra normalistas de Iguala quede libre, porque “la integración de las investigaciones es sólida”.

Aseguró que la consignación por desaparición forzada se va a realizar. “Se llama desaparición forzada cuando un funcionario actúa, esto ya se aplicó a policías, en el caso del ahora exalcalde, José Luis Abarca, y otros funcionarios se requiere todo un trabajo el cual ya que se está haciendo, no llevo prisa”, sentenció. 

Los inculpados que ya están detenidos “serán procesados de acuerdo con el grado de responsabilidad y participación” en los hechos ocurridos el pasado 26 y 27 de septiembre en Iguala, explicó. 

“Tenemos tres autores materiales que confiesan y relatan a dónde los llevaron. No tengo duda de que hubo un homicidio masivo, que había estudiantes y hay policías confesos. Hay más de seis órdenes de aprehensión pendientes de cumplimentar, entre ellos funcionarios y policías”.

¿Celulares destruidos?

Cuestionado sobre las dudas de los padres de familia, en el sentido de que los celulares que portaban los estudiantes no fueron quemados, pues hay un caso en el que un padre reporta que llamaba al número y éste daba línea, el procurador dijo desconocer el caso:  “Si lo denunciaron debería estar en el expediente, pero yo no lo recuerdo. Hubo el caso de dos teléfonos en circunstancias parecidas y se comprobó que los números habían sido transferidos”.

A pregunta expresa sobre si el director de la Escuela Normal Rural Isidro Burgos de Ayotzinapa, José Luis Hernández Rivera, tendría responsabilidad en los hechos, respondió que “si no sabía lo que iba a ocurrir no se le puede fincar responsabilidad, si más adelante se demostrara lo contrario sería otra situación”. 

Dos versiones sobre el destino

Sobre los normalistas sobrevivientes que acudieron a la movilización del 26 de septiembre, dijo que “fueron más de 57, no todos han querido declarar, pero quienes lo han hecho, han dado dos versiones: un grupo dice que no sabía a dónde iban, creían que a Chilpancingo por autobuses para la manifestación del 2 de octubre en la Ciudad de México; otros que iban al evento de la entonces presidenta del DIF, María de los Ángeles Pineda Villa, y esposa del exalcalde, quien ese día anunciaría sus aspiraciones para contender por la alcaldía de Iguala. Yo creo que son las dos versiones y todas las que se dieron se retomaron”.

El procurador reiteró que entiende la impotencia de los padres. “Mi respeto y solidaridad para ellos, aunque no comparto que se pretenda usar la tragedia, mi papel no es politizar porque perdería la credibilidad”.

Respecto a las pruebas científicas, reiteró que demuestran que los jóvenes normalistas fueron calcinados en el basurero de Cocula, Guerrero.

“Para quien decía que no había la temperatura, ya se demostró que alcanzó hasta mil 600 grados; prueba de ello son las piezas dentales, los dientes alcanzan el estado en el que estaban solamente a mil 600 grados, las piedras de calcio se hacen cal solamente a mil 500 grados, la duración del incendio, es clarísimo”, dijo Murillo Karam.

El procurador general de la República comentó que de no creer en las declaraciones y basarse en las versiones de los abogados de los padres de familia, tendría que soltar a los detenidos, algunos confesos de que los mataron.

“Yo concluyo acusando por homicidio de los estudiantes al grupo que tengo, a los 99 que tengo detenidos de una forma o de otra, y ese es mi papel, eso es lo que tengo que hacer para evitar que haya impunidad. De seguir el otro criterio y decir ‘es que no estoy seguro’ tendría que soltar a los que me confesaron, los tendría que haber dejado en libertad”.

Sobre la declaración del expresidente municipal de Iguala, José Luis Abarca, y su esposa María de los Ángeles Pineda Villa, el procurador dijo que éstos nunca declararon.

“No declaró, se reservó su derecho a declarar. Él y la esposa se negaron a declarar. La única pregunta que contestó —y se la pregunte yo en el momento— fue ¿Cómo le dicen a usted en el radio?  Y dijo: A5. Es lo único y de ahí no volvió a hablar”.

Murillo Karam afirmó que no hay una sola denuncia y un solo testimonio sobre la participación del Ejército y ahora su papel como abogado acusador es ser muy claro y contundente.

“Mi papel como fiscal será probar que así fue ante un juez que tendrá que oír a la otra parte y que  determinará quién tiene la razón,  pero  mi papel es el acusatorio (…) y tengo que convencer que no me costará trabajo con toda la evidencia que hay”.

Tomado de: http://www.veracruzenred.com/noticia/no-est%C3%A1-cerrada-la-investigaci%C3%B3n-del-caso-iguala-murillo-karam