200325595-001

Basados en testimonios de médicos bioenergéticos, son incontables los casos en que los niños llegan a consulta presentando otitis, una inflamación del oído que en la mayoría ha sido generada porque sus padres, sin darse cuenta, pelean y se agreden verbalmente frente a él, olvidando que el pequeño no tiene la conciencia suficiente para entender lo que está pasando en su entorno.

Es aquí cuando la otitis se convierte en la solución perfecta para defenderse contra algo que lo hace sentir temeroso y angustiado.

Por su parte, el asma es otra enfermedad psicosomática, en la que estudios demuestran que el niño puede ser objeto de una gran sobreprotección de sus padres, en especial de su madre, lo cual le impide no sólo el desarrollo, sino también el crecimiento de su au-toconfianza y de comenzar a saborear las primeras sensaciones de libertad y responsabilidad ante sus actos. Por este motivo, es que esta enfermedad cede en la adolescencia, cuando se rebela y pretende romper los lazos que ya no necesita y que le darán la oportunidad de empezar a construir su vida independiente y autónoma como adulto.

La forma como los padres les hablamos a nuestros hijos, les comunicamos nuestras decisiones, deseos y sentimientos, son factores esenciales para tener en cuenta. Pensemos por un momento en que el niño es como un recipiente que debe ser llenado, ¿con qué lo estamos llenando?, ¿con gritos, groserías e indiferencia, repitiéndole día a día lo malo que es en matemáticas?, ¿que no lo podemos soportar por su hiperactivi-dad y desorden?, ¿o porque siempre se enferma cuando sale sin abrigo?

Cuando le hablamos a nuestro hijo lo estamos programando, le estamos dando una fórmula que él cumplirá al pie de la letra.

 

La habitación

Una parte muy importante es saber escoger exactamente cuál habitación reúne las mejores condiciones físicas y energéticas para que se desarrolle sano y feliz. Para esta elección es preciso averiguar cuáles son los cuatro puntos cardinales favorables para ubicarla y cuáles son los otros cuatro no convenientes que se deben evitar. Esta información se denomina ‘Gua personal’.

Si quieres calcular el Gua de tu hijo, sigue paso a paso la siguiente fórmula y ponía en práctica para que sepas dónde y cómo deberás ubicar la habitación de tus hijos y así atraer las mejores energías en su espacio:

 

Para niños

1. Año de nacimiento.

2 Suma los dos últimos dígitos y conviértelos en uno solo.

3. El número que obtienes se lo restas a 10.

4. Si nació a partir del 2000, el número que obtienes se lo restas a 9.

5. Si el resultado es el 5, lo pasas al 2. Ejemplo: Niño que nació el 18 de marzo de 2004.

0+4=4 9-4=5 Gua del niño = 2

 

Para niñas

1. Año de nacimiento.

2. Suma los dos últimos dígitos y conviértelos en uno solo.

3. El número que obtienes se lo sumas a 5. Esto si la niña nació antes del 2000, es decir hasta 1999.

4. Si nació a partir del 2000, el número que obtienes se lo sumas a 6.

5. En caso de que el resultado sea 5, lo pasas al 8.

Ejemplo: Niña que nació el 25 de octubre de 2011. 1 + 1=2 2+6=8 Gua de la niña= 8

Direcciones favorables para los números Gua: 1, 3, 4 y 9.

Norte, Sur, Este y Sureste.

Direcciones favorables para los números Gua: 2, 6, 7 y 8.

Oeste, Noroeste, Suroeste y Noreste.

 

P:roblemas de feng shui

Si quieres detectar cuáles son los problemas que aquejan la habitación de tus hijos, empieza por preguntarte qué ves y qué sientes cuando abres su cuarto.

El orden, la iluminación natural, los colores, los sonidos y la buena ventilación son factores determinantes a la hora de realizar y armonizar cualquier espacio de la vivienda. Definitivamente, estos aspectos influyen sobre nuestro desarrollo y estado de salud, teniendo en cuenta que esta no es la carencia de enfermedad, sino un estado de armonía y bienestar de mente, cuerpo y alma.

 

La calma

Según el feng shui, las paredes de una construcción representan apoyo y protección, se les llaman también Dragones de Tierra y están relacionadas con la salud. En el cuarto de los niños simboliza a los padres, quienes son su soporte. Es por esta razón que las cabeceras de sus camas deben ir contra una pared y no una ventana.

En muchas ocasiones la cuna del bebé se ubica en el centro de la habitación, cometiendo un error, porque el pequeño se puede sentir desprotegido y solo. Con el hecho de ponerla correctamente, se va a sentir más seguro, dejará de llorar de forma constante y podrá dormir sin problemas.

 

Las fotografías

Las fotos de los padres son irreemplazables para los niños en sus habitaciones, pues les transmiten confianza, protección y amor. La imagen donde esté el papá y la mamá en la parte superior y el niño sentado en las piernas de uno de los dos favorecerá el vínculo familiar y le hará sentir que es parte vital de la familia, que tiene un rol y que sus padres son las figuras de autoridad. Ponerlas allí es también una solución fácil y efectiva para cuando el niño moja la cama, lo cual refleja un temor incontrolable que lo hace sentir inseguro.

La cama no debe estar ‘arrinconada’; es decir, que uno de sus lados esté pegado contra la pared. El flujo de Qi positivo se moverá al lado derecho de la misma, fortaleciendo la parte Yang del niño, sus movimientos, sus juegos y sus actividades físicas; el lado izquierdo o Yin lo alimentará con el descanso, la creatividad, la tranquilidad y la capacidad para relacionarse. Si esto no sucede, es posible que el comportamiento del niño se vea afectado.

Si los pies de la cama se dirigen directamente a la puerta de entrada del cuarto, puede ocurrir que el menor no desee estar en su habitación ni en su casa, prefiriendo estar con sus amigos jugando en la calle.

Los camarotes no son muy recomendables, ya que el menor que duerme en la parte inferior se puede sentir ‘oprimido’. Una solución es crear un firmamento, con estrellas y planetas en las tablas de la cama superior, de tal forma que cuando el niño se acueste, vea este firmamento y sienta que su energía no tiene límites y que sus sueños se pueden hacer realidad.

 

Dormir con los padres

Esta es una situación muy frecuente. Quizás el niño duerme con sus padres o con uno de ellos porque han llegado a la conclusión de que de esta forma lo van a proteger mejor o le van a demostrar más su amor, pasando desapercibido que con ello sólo están estableciéndole un vínculo inseguro. Lo interesante es que esta situación también sucede ha-bitualmente como una respuesta a la necesidad de los padres de estar acompañados; por ejemplo, cuando la madre es separada e inconscientemente quiere llenar ese vacío que dejó su ruptura.

 

Los juguetes

Es sorprendente la cantidad de juguetes que se guardan en una habitación. Muy seguramente aún se encuentran los que le regalaron cuando nació, los que ha recibido en cada uno de sus ocho fiestas de cumpleaños y en las anteriores navidades. El televisor y todos los juegos electrónicos deben estar fuera del cuarto, ya que pueden producir un electromagnetismo nocivo que altera el funcionamiento del cuerpo del niño, haciéndolo más sensible a la enfermedad.

Tener en cuenta todas estas recomendaciones hará que nuestros niños sean saludables y felices, ya que son las semillas del futuro y la esperanza para construir un mundo mejor.

Asimismo, es decisivo que el niño tenga contacto con la naturaleza, que juegue al aire libre y asista de vez en cuando a un parque, una zona verde o alguna granja o finca para que tenga la oportunidad de plantar algunas semillas y verlas crecer, observar los pájaros, buscar insectos y plantas, entre otras actividades que fortalecerán su crecimiento tanto espiritual como emocional

Tomado de: http://www.consultorioesoterico.com/Feng_shui_salud.html