Armando Ortíz
14 de enero de 2015

Dicen que es de sabios cambiar de opinión… puede ser; pero cambiar de opinión también es de cobardes, de pusilánimes.

El día Viernes 9 de enero, en el programa Círculo Rojo del Periodismo Veracruzano, dimos la noticia de que Flavino Ríos Alvarado había llegado a la Secretaría de Educación de Veracruz, con la espada desenvainada para poner en su lugar a aquellos cretinos que valiéndose de su influencia se mantenían inmerecidamente en un puesto administrativo, siendo que su ineficiencia y su actuar delincuencial los descalificaba para ello.

Según informes de las mismas dependencias en las que laboran, nos enteramos de la destitución de Oswaldo Pérez Pérez, mejor llamado “el suegro de Fidel”, quien en el 2014 durmiera en el penal de Pacho Viejo, Veracruz, acusado de “insolvencia fraudulenta”. Valiéndose de la relación familiar que tiene con el ex gobernador, Pérez Pérez salió de la cárcel y regresó a la dirección de Telebachillerato donde funge como director. Pues a la llegada de Flavino Ríos Alvarado como secretario de Educación de Veracruz, se dio la destitución de este delincuente. Sin embargo, el señor nuevamente acudió a chillarle a Fidel para qué éste (quien nos queda ya claro que él es el que gobierna en el estado) restituyera a su suegro. Se dice que Flavino Ríos recibió una llamada del gobernador, quien le ordenó que colocara al delincuente Pérez Pérez en el lugar de donde lo había corrido. No le quedó de otra a Flavino que recular.

Ahora el señor Ríos Alvarado ha salido a declarar a sus amigos periodistas que él nunca ordenó la destitución de nadie. Aunque los informes que nos daban hasta hace unos días era que la dirección de Telebachillerato estaba acéfala, y que Pérez Pérez andaba buscando regresar al IVEA, con la solapadora Socorro Sandoval. Sólo que se le olvidó que la demanda en su contra sigue y que la ley le impide regresar a una institución de la que salió demandado.

El mismo caso de reculo se dio con la directora de Escuelas Particulares en la SEV, la hija de Juan Nicolás Callejas, quien en semanas pasadas presumió su costoso viaje a Dubai acompañada de algunas amigas. Pues se supo que el nuevo secretario de la SEV había destituido a la señora Ruth Callejas Roldán por su ineficiencia. Por supuesto Juan Nicolás Callejas Arroyo no se iba a quedar con los brazos cruzados, y consciente de la discapacidad emocional de Ruth Callejas, acudió de inmediato en su apoyo para obligar al secretario a que la restituyera, y a Flavino no le quedó de otra que recular.

El portal Gobernantes.com del periodista Carlos Jesús Rodríguez daba cuenta de la noticia por lo que hacía el siguiente voto: “Bien por Flavino, y ojalá y no le tiemble la mano para ordenar con firmeza a la SEV”. Pues Flavino nos decepcionó, porque al final sí le tembló la mano.

Recular significa cejar, retroceder, claudicar. Pero en su etimología, recular viene de culo, es decir recular también puede significar “echar el culo para atrás”. En todo caso es lo que le ha pasado a Flavino, quien llegó con la espada desenvainada, pero ya se dio cuenta de quién gobierna Veracruz y de quién tiene el poder en la SEV, por lo que va a tener que guardar la espada y “echar el culo para atrás”.

 

Postdata 1: El que ordena es otro…

De qué sirve ser secretario de una dependencia, si los que dan las órdenes son otros. Qué ignominioso escenario para un gobierno. Tener que aguantar a los corruptos y delincuentes, sólo porque no se tienen los arrestos para poner orden. Ni Duarte los tiene, ni Flavino los tuvo.

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