Cuando se informó de la pretensión del gobierno de la ciudad de cobrar por la realización de actividades artísticas y culturales, de inmediato el ayuntamiento aclaró que no era así y expresó su respeto y fomento a ese tipo de expresiones humanas. Pero ahora se sabe que toda manifestación de esta naturaleza requiere de un “permiso” que obviamente incluye un precio. De ser cierta esta versión la ciudadanía Xalapeña debe expresar el repudio a tal medida que constituiría un atentado a las más caras manifestaciones del ser humano y que en Xalapa, otrora llamada Atenas Veracruzanas se convertiría en una aceptación oprobiosa. La ciudadanía debe estar consciente de que el pago de un impuesto, derecho o aprovechamiento deriva en una contraprestación de beneficio colectivo ¿Cuál o qué ha hecho el gobierno municipal por mejorar la calidad de vida de los jalapeños y que justifique este atentado?