Por Angel Rafael Martínez Alarcón
15 de enero de 2015

Con permiso de todos ustedes; intentó escribir algunas líneas para sumarme al luto por el fallecimiento del maestro Julio Scherer García, periodista ejemplar de las últimas seis décadas en nuestra nación; el pasado miércoles siete de enero del presente año 2015, dejó de existir físicamente don Julio, como sus más allegado le llamaban. Casi a la misma hora de su fallecimiento, en París era asesinado un grupo de periodistas críticos de la revista Charlie Hebdo, por un comando de terroristas islámicos, que asaltaron sus oficinas dejando un saldo de doce periodistas asesinados y causando la indignación mundial. Fue una atentado contra la libertad de expresión, la misma contra la que don Julio luchó en nuestro nación en los últimos 50 años en el México

Ante los miles de comentarios escritos en estos días para reflexionar sobre la vida y obra periodística de Julio Scherer García, ante su partida física, su obra escrita es extensa: dos docenas de títulos y miles de artículos periodísticos escritos en estos últimas seis décadas de la vida de nuestra nación; de Miguel Alemán a Enrique Peña Nieto, Julio Scherer García dejó escritas las notas más brillantes del sistema político mexicano, más cuando con gran maestría supo denunciar cada uno de los casos de corrupción de los tres niveles de gobierno: federal, estatal y municipal, para poner siempre el dedo en la llaga y denunciarlo ante la opinión pública mexicana.

Muchas de sus denuncias cambiaron el giro de la vida pública de nuestra nación, y sobre todo supo resistir a todos los cañonazos económicos, aunque se ofendiera el titular del ejecutivo federal en turno. Ha sido la gran enseñanza para la vida política y periodística de México, que cuando hay compromiso y dignidad ningún dinero puede alcanzar para ofender al periodista.

Julio Scherer García, un mexicano singular, nieto de un banquero alemán que llegó a nuestro país, en los años del régimen de Porfirio Díaz, permite suponer que nació en un hogar de clase económicamente bien; sus primeros estudios los realizó en el Colegio Alemán de la Ciudad de México. Ingresa a la Universidad Nacional Autónoma de México, para estudiar la carrera de leyes.

En el año de 1947, su vida cambió al ingresar a trabajar en el periódico El Excélsior. Iniciando desde abajo, y gracias a su inteligencia pudo escalar cada uno de los puestos del periódico, destacándose en la parte del reportaje, para en 1968 lograr la dirección del diario, unos los medios más importantes del México gobernado por Gustavo Díaz Ordaz.

La línea crítica que siempre le caracterizó, por espacio de ocho años fue el director de Excélsior, al presidente Luis Echeverría Álvarez, todavía vivo con 95 años de edad; en el último de su sexenio, en 1976 dio un golpe a la directiva del Excélsior, eso permitió que Julio Scherer García y un grupo compañeros y amigos funda la revista Proceso, que cuenta 38 años en la vida nacional, siendo de los pocos espacios comprometidos con la verdad. Hoy se conoce que los servicios de inteligencia del Gobierno de la República le dieron puntual seguimiento a sus actividades. Creo que la última vez que estuvo en Xalapa, fue justamente en la primavera del 2012, por el asesinato de Regina Martinez, vilmente asesinada por el poder político.