El problema en la solución de los asuntos judiciales y de seguridad por parte de la autoridad es la ausencia de confianza en una ciudadanía cada vez más incrédula respecto del discurso oficial. Como en el caso de Moisés Sánchez que la ahora Fiscalía ha dado por resuelto pero Amnistía Internacional considera defectuoso el procedimiento y solicita que el caso lo atraiga la PGR: “Preocupa gravemente la identificación de un patrón en el actuar de las autoridades estatales y federales frente a casos de desaparición, iniciado por la falta de debida diligencia en las primeras horas de la desaparición, seguido de la falta de información oportuna y veraz a los familiares de las víctimas sobre los avances de la investigación, y la conclusión de las líneas de investigación con resultados basados en confesiones”. De esta manera se agrega un ingrediente más a un caso que aun estando bien estructurado lo daña la desconfianza.