Es interesante la conclusión a la que llega en su análisis sobre el proceso electoral en curso el historiador Lorenzo Meyer, lo publica Reforma, su lectura vale la pena: “en tanto año electoral, el arranque de 2015 es patético. Los medios están inundados de spots de la autoridad electoral y de los partidos -¡26.5 millones de spots!-, pero esa cantidad pareciera estar en proporción inversa a la confianza que los ciudadanos tienen en los emisores: confían en el instituto electoral sólo el 34% y en los partidos ni el 20% (Informe país sobre la calidad de la ciudadanía en México, 2014, IFE-El Colegio de México, pp. 127-128). Sin embargo, en un proceso que va a costar al menos 32 mil millones de pesos de dineros públicos (Reforma, 18 de enero) más una suma desconocida de recursos que no se contabilizarán, esos partidos van a poder llenar con sus apparatchik las estructuras de poder de “elección popular”. Desde esta perspectiva, nuestra “democracia representativa” tiene poco de democrática, menos de representativa y mucho de callejón sin salida”.