Por haber declarado a Carmen Aristegui que la solución del caso de Moisés Sánchez estabaa “horas de resolverse”, ahora, Luis Ángel Bravo, el fiscal, tiene que sacarse de la manga el argumento de que se trata de “horas ministeriales”. Lo cierto es que como en otros muchos casos se demuestran una vez más las enormes deficiencias en las investigaciones del ministerio público y brinda ocasión para pensar en que no se tiene nada en firme esperando quizá a que un golpe de suerte ayude a resolver el caso del taxista, activista y periodista Moisés Sánchez, desaparecido desde el 2 de enero. El espacio que deja la incertidumbre lo ocupa la desesperación, el dolor y la inconformidad: “El procurador de Veracruz dijo en la entrevista que sí están trabajando, pero tan mal está estructurada su investigación que en la reunión que tuvimos con Murillo Karam (titular de la PGR), éste nos dijo textual: ‘Vamos a empezar de cero la investigación, porque lo que han hecho en Veracruz no nos sirve’”, dijo a Animal Político, Jorge Sánchez, hijo del desaparecido. Por su parte, Darío Ramírez, de Artículo 19, asegura que según lo que vieron en el expediente del caso “nadie de las autoridades de Veracruz lo está buscando”. Lo único en firme es que Moisés, ni los culpables de su desaparición, aparecen por ningún lado.