El actor y empresario hotelero, Roberto Palazuelos, ha expresado su intención de lanzarse como candidato a la alcaldía de Tulum en donde es propietario de varios hoteles, necesidad de andar en los tumbos políticos no la tiene. Cuauhtémoc, el popular futbolista, ya dio los pasos necesarios para participar como candidato a la presidencia municipal de Cuernavaca y anunció que dejará de jugar en este torneo a partir de abril, según los términos de la ley. Lo que ha ganado en el mundillo futbolístico ubican a Cuauhtémoc como un hombre de posibilidades económicas bastante holgadas, nada que indique que quiera entrar en una campaña política para ganar más dinero. Y si nos vamos más cerquita, Carlos Luna Escudero, el precandidato del PAN a la diputación por el X Distrito con cabecera en Xalapa, es un empresario en el ramo de la cultura y la educación que no requiere del dinero público para sobrevivir, y bien. Entonces ¿qué los impulsa a entrar en una guerra en la que no se tiran de balazos pero sí de chismes, rumores y escándalos? ¿Será que, como la mayor parte de la ciudadanía, ya están hasta el gorro de los políticos a la usanza mexicana?