La actitud de reclamo adoptada por los senadores veracruzanos del PRI José Yunes Zorrilla y Héctor Yunes Landa durante el acto agrario del pasado día 7 en el World Trade Center de Boca del Río, ha provocado múltiples reacciones al interior de la clase política estatal y a nivel nacional. No es usual que en las filas priistas se susciten acontecimientos de esta naturaleza porque ya se sabe que la disciplina en el PRI normalmente es acrítica y de una docilidad que asombra. No lo hicieron en lo oscurito los senadores, su actitud fue de frente y la presencia del presidente Peña Nieto acentúa lo ocurrido. Ya sea por un prurito de querer y no poder reaccionar en semejanza a los senadores, y porque coinciden con ellos en las motivaciones de su protesta, buena parte de la clase política de Veracruz lo festeja. El hecho configura un reto que debe afrontar el gobierno como lo haría un estadista: conciliar mirando al futuro de la colectividad que se gobierna al margen de proyectos ajenos al bienestar social; ¿o será mucho pedir?