darlamano

Muchas veces observamos personas que hacen gestos con sus manos, cara o con el cuerpo y de manera no verbal nos están transmiitiendo un mensaje

Por ello, merece la pena conocer cuáles so estos gestos y qué quieren, verdaderamente decir. Este mensaje muchas veces puede contradecir lo que la persona está hablando.

 

Gestos al dar la mano

Este saludo que puede ser tan inocente esconde detrás de sí un gran número de símbolos que nos ayudarán a conocer a quien tenemos delante, pero también nos permite desvelar algunas señales de la vida. En este caso, si nos fijamos en un determinado apretón de manos, las señales nos remiten un componente afectivo y al establecimiento de las relaciones humanas.

• Si observamos a personas que dan la mano con la palma hacia abajo, la señal nos indica que debemos alejar la prepotencia de nuestra vida afectiva. El destino nos aconseja que seamos más humildes puesto, que de lo contrario los interlocutores pueden equivocarse creyendo que deseamos someterlos

• Si nos fijamos en personas que dan la mano con la palma hacia arriba, el destino nos dice que debemos cambiar de actitud, dejar a un lado la infravalo-ración y creer más en nuestras posibilidades como personas y como posibles amantes.

• Cuando vemos que alguien al dar la mano aprieta con exceso la de la otra persona la señal del destino es que tengamos cautela antes de tomar decisiones. También nos aconseja que fomentemos el diálogo constructivo o que dejemos hablar a los demás.

 

Los guiños y lo que quieren decir

Guiñar el ojo es un acto de complicidad, aunque antiguamente se pensaba que era una forma de lanzar un hechizo. Los guiños tienen diferentes lecturas en función de cómo se efectúen.

Es importante que observemos quién y cómo guiña el ojo, ya que si nos fijamos en ese detalle obtendremos información al respecto de ciertas caracterologías.

• Quién guiña siempre el ojo izquierdo manifiesta creatividad, imaginación y confía en sí mismo. La señal del destino nos indica que podemos confiar en lo que veamos y escuchemos.

• La persona que por costumbre guiña el ojo derecho, indica pragmatismo, materialismo y en el fondo lo que quiere es convencernos para llevarnos a su terreno. En este caso la señal del destino sugiere ambigüedad en la toma de decisiones.

• Si el guiño es pronunciado, querrá decir que quien lo emite es muy persistente y hasta pesado. En este caso la señal del destino nos indica que debemos actuar con mucha paciencia y fuerza de voluntad en aquello que pretendamos lograr a corto plazo.

• Si nos fijamos que el guiño es rápido, casi imperceptible, la señal nos dice que estamos una mente y persona muy nerviosa y extremadamente dinámica, por tanto, augura una cierta vertiginosidad que puede ser peligrosa.

 

Lo que quiere decir los brazos que se cruzan

Todos efectuamos un gran número de posturas que pertenecen al lenguaje no verbal. Se trata de gestos y poses que empleamos a diario y que marcan todo aquello que pensamos pero que no siempre decimos. El cruce de brazos es uno de los gestos más tradicionales y cotidianos. Sin embargo, además de lo que implica desde el punto de vista del lenguaje no verbal, el destino nos traduce a través de esta acción una serie de interesantes señales:

• Si observamos que alguien cruza los brazos y lo hace justo cuando pensamos en una persona con la que tenemos un conflicto, la señal del destino nos dice que el protagonista de nuestros pensamientos se siente atacado, está preocupado por nuestra actitud y aquello que le decimos, sea o no interesante, le molesta.

• Si instintivamente al pensar en una persona con la que tenemos problemas, vemos que cruzamos los brazos, la señal del destino nos indica que deberíamos quedarnos al margen de dicha persona, alejarnos de ella y procurar que no se entrometa en nuestra vida

Tomado de: http://www.consultorioesoterico.com/gestos.html