No son muchos los políticos de este país que conjugan destreza política con conocimiento teórico de cuanto hacen y dicen, el senador Manuel Camacho Solís es uno de ellos. Se ha desempeñado como Secretario de Programación y Presupuesto, Regente de la Ciudad de México, catedrático en el Colegio de México, coordinador de la campaña electoral de Carlos Salinas de Gortari en 1988, entre otros muchos cargos públicos; fue artífice de las negociaciones entre el equipo de quien ingresaba a Los Pinos entre dudas y desconfianzas y el grupo de izquierda encabezado por Cuauhtémoc Cárdenas durante los días álgidos posteriores a la elección del 88, ya en el gobierno intervino en asuntos de gran trascendencia para el gobierno de Salinas. Su estilo propició aquello de las “concertacesiones” que no gustó a muchos priistas tradicionalistas. Camacho Solís, humano al fin, pasa ahora por un mal de salud que eventualmente lo mantiene retirado de la arena política, pero de cualquier manera es un referente histórico de los tiempos modernos de México.