“No le pegaron a un manco” gustan en decir en la aldea cuando se agrede a un individuo combativo, como es el caso de la señora Margarita Zavala, un importante cuadro del Partido Acción Nacional a la que se le negó la oportunidad de convertirse en diputada por la vía de la representación proporcional; “evidentemente hubo un acuerdo de grupo; se antepusieron los intereses de grupo por los del propio partido”, deduce doña Margarita y afirma que Gustavo Madero le anticipó que no la apoyaría. Combativa como suele ser difundió una carta en la que expresa su confianza en las nuevas generaciones de panistas para sacar adelante a su partido, “parece que me tienen miedo”, dijo la señora Zavala y emprende ahora una campaña para participar como candidata a la dirigencia del PAN; sin duda, en el PAN hay Margarita, mujer ejemplar, para rato.