Una vez más habrá cambios en el equipo de colaboradores del gobernador Duarte de Ochoa, aunque el tema no concita el interés ciudadano de cualquier manera la interrogante que permea es la de que si servirán para algo cuando ya se está a dos años de concluir la gestión. El signo no es positivo, pues la inestabilidad es lo que ha caracterizado a un equipo de trabajo en donde no se encuentra mucho talento para el servicio público, salvo contadas excepciones. Como están las cosas lo único bueno sería que quienes lleguen de relevo no traigan la idea de que los puestos públicos son para enriquecerse y no para servir a la comunidad.