Mario Mijares
19 de enero de 2015

1.- Los estudios comparativos no son de mi agrado, y  menos cuando se trata del análisis político, por tanto, no es el objetivo del presente texto. La idea surgió después de leer en The New York Times, del 15/01/2015, dos artículos que emergen en la primera plana del diario, respecto a la política imperialista de los Estados Unidos hacia los dos países, México y Cuba.

El artículo escrito por  Peter Baker y Randal C. Archibold con el título “Starting Friday, U.S. Will Ease Restrictions on Travel to Cuba”, en donde se anuncia el final de las restricciones para los ciudadanos norteamericanos para viajar a esa nación. Las nuevas reglas impuestas, permitirán a los estadounidenses viajar a Cuba no importando las razones específicas y sin obtener una licencia especial del gobierno. Las aerolíneas y agencias de viajes podrán ofrecer un servicio a Cuba sin una licencia específica. Y los viajeros les permitirán, utilizar tarjetas de crédito y gastar dinero, y traer de vuelta hasta $ 400 en recuerdos, incluyendo hasta $ 100 en ron o tabaco cubano. Asimismo, será más fácil para los proveedores estadounidenses de telecomunicaciones e instituciones financieras, hacer negocios con Cuba. A los estadounidenses se les aprobará, enviar dinero a los cubanos, hasta $ 2,000 cada tres meses en lugar de los $ 500 permitidos actualmente.

El artículo es extenso pues también marca que aún existe resistencia por parte de algunos angloamericanos para que este nuevo entendimiento se logré. Esto a pesar de que el embargo criminal del gobierno de EUA lleva más de cincuenta años en esa posición. Con todo, nada se hace en este país sin la anuencia de la oligarquía, la cual tiene a sus representantes en el Senado. Así que la idea de ciertos empresarios, es que pudieran tener gran oportunidad de hacer negocios en ese país, y es que actualmente los cubanos carecen de toda mercancía necesaria, y sobre todo de lujo.

Pero sí carecen de autos, refrigeradores, televisiones entre otros satisfactores, les sobra la dignidad y la consciencia de clase, misma que se inició precisamente con la revolución educativa, la cual fue una herramienta importante para soportar invasiones militares e ideológicas. La causa primera de que este proyecto de nación, haya soportado los ataques de parte de uno de los imperialismos más dinámicos de la era moderna, es el de que su gobierno fue dirigido por un gran estadista. Un hombre quien a pesar de las presiones externas siempre logró mantener el mejor gobierno posible, es decir un gobierno accesible a todos. Esto a pesar del modelo democrático o socialista, lo cual no es nada sencillo, pues tal forma de gobierno es perversa, pues está en base a la igualdad de todos, lo cual es siniestro por dónde se le vea.

El gobierno cubano, aún así jamás permitió modificar el rumbo de su proyecto de nación, e incluso ni con la desaparición del imperialismo soviético. Esto al final le ha permitido el obtener el respeto no sólo como país, sino sobre todo al pueblo cubano. Y es que cada habitante de esa nación, se sienten admirados desde el exterior debido a su dignidad revolucionaria, y eso será difícil que lo pierdan aún con las posibles desviaciones que puedan tener después de la apertura comercial con EUA, y con el mundo, pues una vez que entren los angloamericanos ya podrán sus satélites como el caso de los empresarios mexicanos para negociar con ellos.

2.- El otro artículo es de Julia Preston, con el título: Battle Over Deportation as Republicans Try to Roll Back Obama Immigration Policies, el cual resulta denigrante del cómo son tratados los mexicanos en ese país. La periodista narra la historia de un inmigrante de nombre Arturo Hernández García, quien ha tenido que sufrir vejaciones constantes para detener su deportación. Y éste es un ejemplo de los miles que se dan de manera cotidiana. Él utilizo como recurso, el esconderse en el sótano de una iglesia, pero teniendo siempre a los agentes federales vigilándolo para expulsarlo. La policía no puede entrar a los templos religiosos.

En México, la mayoría de gobernantes mexicanos, jamás han respetado el Proyecto de Nación de 1917, el cual al igual que Cuba, se tenía como prioridad la educación, pero desde el inicio de la posrevolución su Carta Magna y por tanto los mexicanos han sido traicionados. Habrá que recordar que tanto Cuba como la mayoría de los países de Latinoamérica, siempre admiraron tanto la Independencia como la revolución de esta cada vez más manoseada nación mexicana.  

Sí bien el pueblo mexicano tiene todo tipo de lujos, los cuales una buena parte los disfruta, otra gran mayoría, carece de dignidad y honor, pues los  mismos gobiernos se ha encargado de quitárselos. El común del mexicano no es respetado en el extranjero, pues lo primero que se le viene a la mente, son todas aquellas actitudes que ya se han escrito una y otra vez los literatos como Octavio Paz, entre otros, que sería burdo repetir.