Sabino Cruz V.
09 de enero de 2015

Perdón por disentir de la opinión en torno al caso Moisés Sánchez Cerezo [director y editor del periódico La Unión], de mi estimado maestro Manuel Rosete Chávez (El Portal 9/01/2015) –y la de otros como él, encabezados por el señor gobernador del Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave– pues sabido es por muchos que un título universitario no es garante de poseer un buen “nivel académico profesional, vocación de servicio, compromiso social, ética profesional”; por el contrario sobran ejemplos de profesores del periodismo no “egresados” de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Veracruzana con “olfato periodístico”, principios y valores a prueba de “cañonazos” de cincuenta mil pesos (Álvaro Obregón); que “ladran” más fuerte cuando alguien los quiere tirar unos huesos (Porfirio Díaz); o que sus plumas no se manchan (Salvador Díaz Mirón) al hurgar en el pantano/fango donde despachan los hombres del poder político, económico y religioso.

Para desgracia del “taxista”, no tuvo la fortuna de estar en el lugar/momento oportuno, ser favorecido por algún funcionario de alguno de los tres niveles de gobierno con una “compensación” por sus servicios profesionales” y así no “combinar el oficio periodístico con otra actividad,

Creo que más que más allá de cuestionar la incursión de Moisés Sánchez Cerezo en un medio de comunicación masiva, habrá que empezar por analizar/evaluar el trabajo periodístico en un entorno de inseguridad, corrupción y mercantilismo mediático; la pertinencia/inoperancia de la Comisión Estatal para la Defensa de los Periodistas (CEDEP).

Amnesia Política

De llegar el doctor Eduardo Andrade Sánchez al Tribunal Superior de Justicia, se cumplirá aquella máxima que dice que no hay mejor remedio para el olvido que el tiempo; pues lejos ha quedado la irrupción que hizo en el programa de Joaquín López Dóriga, en fragante estado de embriaguez, solicitando el uso de la voz para dar defender el supuesto triunfo del candidato Francisco Labastida Ochoa en las elecciones de 2000.

Así como él, much@s poltic@s, principalmente del Instituto en que milita (PRI) le apuestan al olvido de los electores: la ex miss Veracruz, ex conductora de programa de televisión y ex Presidenta de la Mesa Directiva de  LXIII Legislatura Local, Ana Guadalupe Ingram Vallines (“Anilú Ingram”) con todo y firma ante Notario Público No. 59 (Israel Ramos Mangues) de no abandonar el cargo para buscar un escaño federal; o de la ex conductora del programa “Sólo respuestas” transmitido por RTV-Veracruz, ex alcaldesa de Xalapa y ex presidenta del Comité Directivo Estatal, Elizabeth Morales García; o de Ranulfo Márquez Hernández, y su reciente affaire en la operación política con programas de Sedesol.