Por José Luis Ortega Vidal
29 de enero de 2015 

La obra del poeta, traductor y ensayista Orlando Guillén ha trascendido, trasciende y trascenderá fronteras. La más notable de ellas: el tiempo.

El vate acayuqueño –de personalidad particularmente singular tanto en lo individual como en lo poético– es de un contraste arrebatador: Orlando es un dulce espiritual con falso envoltorio de ogro; un intelectual de alcance profundo y crítica sin pizca de media tinta, que genera rechazo automático de las entidades falsarias; un autor de poética propia, universal, musical a ritmo jarocho sin menoscabo de su particular visión del mundo: sarcástica, dialéctica, llena de hongos y pus, pero también amorosa y socialmente salvable.

Así observo a Orlando.

Así valoro a Guillén.

Desde Cataluña el autor de “El ansia de la pandorga” –edición orgullosamente aterrizada en el Sur de su natal Veracruz– y traductor de la poesía catalana del siglo XX –entre muchas otras obras– acudirá a Xalapa el próximo fin de semana, los días 31 de enero y 01 de febrero para dar lectura a obras de autores mediterráneos retratados por un mexicano en tierra española.

Generosa oportunidad brindada por Orlando, la de esta breve entrevista que va a manos de los lectores junto con la invitación para acompañarle durante su estancia en la capital de Veracruz.

 

a)      ¿Cuál es el motivo de esta visita al país y en particular a tu tierra natal: Veracruz?

La invitación de un viejo amigo, el maestro Guillermo Zúñiga Martínez, actual rector de la Universidad Popular Autónoma de Veracruz para hablar sobre la poesía catalana del siglo XX y dar una muestra de ella. Es accidental o aleatorio que mis amigos en la ciudad de México me hayan invitado a leer mi poesía reciente.

b)     Platícanos sobre la situación actual y el futuro que prevés para tu monumental y de vida traducción “Doce Poetas Catalanes del Siglo XX”

En estos momentos se está decidiendo sobre su edición, con augurios que al salir de Barcelona eran tan prometedores como inciertos. Se supone que será para este año. Tendrá que serlo porque yo estoy determinado a que así sea, porque de ese modo y con la publicación de El Viejo del Amor entre otras actividades poéticas, ando celebrando el año sabático número setenta de mis tres veces siete día nagual. Ni siquiera descarto una edición de los “Doce” en forma de e–book. Esto lo saben por supuesto los editores con quienes mi libro está comprometido, Grup 62, sello ahora de los de Editorial Planeta.

c)       Después de El Ansia de la Pandorga, Funda Sobaquera y Tururúctuc, ¿qué proyecto de poesía tienes en construcción y cuál es tu tarea actual como traductor?

Como traductor, sobre todo como traductor de poesía catalana, me hayo en proceso de revisión a la totalidad; hay mucha obra, clásica y contemporánea en mi cajón que estoy limando y afinando y empezando a publicar. Acaba de aparecer y lo presentamos antes de venirme Canarios fosforescentes de Enric Casasses, pero esperan su turno Maragall, Carner, Dolors Miquel o Andreu Subirats. Después de Tururúctuc, he escrito El Viejo del Amor, que saldrá a mi retorno, y tengo muy avanzado un nuevo libro de título tan extenso como breve el poema que se lo presta. Te diré de memoria sólo estas líneas:Puntos tocándose empapados de horizonte clavicular.

d)     Habitas en Barcelona, eres padre y abuelo de ciudadanos mexicano/catalanes: ¿Cómo te marca España en lo personal y lo creativo? ¿Cómo marcas a España con la traducción monumental de la poesía catalana del Siglo XX?

España no me ha marcado en lo personal más de lo que ya la historia y la lengua lo habían hecho desde mi infancia. Yo no he vivido en el Estado español sino en el país catalán, y esta es una diferencia de espíritu de lo más enriquecedora y vital de lo que podría aquí decirte. Es asombrosa la capacidad de desconocerse entre sí de la poesía en lengua castellana y la poesía en otras lenguas del Estado español, producto de una política centralista, empobrecedora, equivocada y mono exportadora de una lengua privilegiada, como si fuera la única y no la lengua franca del Estado y como si ser monolingüe fuera una virtud fatal o de destino manifiesto. La traducción de la poesía de los clásicos del siglo XX catalán es una necesidad y una revelación de alcances impredecibles de poder espiritual para la poesía en nuestra lengua.

e)      Editaste, en la década de los 80, Hombres como madrugadas: la poesía de El Salvador. Conviviste muy de cerca en la etapa juvenil con el chileno Roberto Bolaño y su alter ego, el mexicano, cofundador del movimiento infrarrealista, Mario Santiago Papasquiaro. Has sido y eres un crítico profundo de Octavio Paz y del andamiaje político/cultural o político/pseudo cultural de México. Has sido y eres protagonista de la poesía mexicana del siglo XX y del XXI, ya entradito en años… Va la pregunta: ¿Cuál es tu opinión sobre la literatura latinoamericana del Siglo XX y en particular del llamado “Boom”; cuál sobre la poesía mexicana de tu época que ya incluye numerosas ausencias y cuál sobre el siglo en que cabalgamos?

La literatura latinoamericana es joven todavía; el siglo XX ha presenciado su primera gran contribución con personalidad propia más o menos consolidada, sobre todo si dejamos de lado la obra colonizada por Europa de las vanguardias y otros fenómenos similares de aquel continente que aquí tiene sus vasallos-espejo. El “boom” es un movimiento de mercado de la industria editorial española y de él hay poco que decir. Puede que el libro sea mercancía pero el ser humano y su obra de espíritu, no. Si quieres salvar a alguno de sus conspicuos, sálvalo tú por mí. Yo prefiero hablar de los autores que valen por su obra, no porque lo que nos cuentan que valen panegiristas que nada valen y cobran sin embargo bien. Pongamos obras imprescindibles: Revueltas, Onetti, Sabato, Roa Bastos quizá, incluso Borges, y ya estamos diciendo mucho más de la narrativa latinoamericana que el “boom”. De las ausencias de la poesía mexicana del XX empecemos por Martínez Ocaranza, sigámosnos por Efraín Huerta y detengamos por ahora el asunto en Enriqueta Ochoa. De mi generación, háblame tú por obra y a ver si no te quedas mudo. Los jóvenes, pues eso: son obra en ebullición y en proyecto; no soy quién para juzgarlos; ellos hablan para sí mismos, para mis hijos, para mis nietos y para mis bischoznos.

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La Universidad Popular Autónoma de Veracruz invita a la comunidad estudiantil y al público en general a la Conferencia Magistral “La poesía catalana del siglo XX” que impartirá el poeta veracruzano Orlando Guillén. El evento se llevará a cabo el sábado 31 de enero a las 13:00 horas en la explanada central de la escuela secundaria General No. 2 “Julio Zárate” ubicada en la calle de Córdoba No. 4 en Xalapa, Ver.

La conferencia se complementa con una lectura de poemas “Doce poetas catalanes del siglo XX”, que está programada para el domingo 1° de febrero a las 13:00 horas en el Auditorio de la Universidad Gestalt de Diseño, Av. 1° de Mayo No. 113, Col. Obrero Campesina de la capital de estado.