Por Marco Antonio Aguirre Rodríguez
22 de enero de 2015
  • Ya no hay candidatos idóneos
  • Presidente débil ante los gobernadores

Hoy la lucha por el poder en México es más descarnada que nunca.

Actitudes como las mostradas en los últimos días en las dirigencias nacionales del PRD y el PAN, donde todo es para el ganador, donde nada se le quiere dejar a los contrarios, se reproducen hacia abajo.

El concepto del reparto del poder en sustento al peso político de cada fuerza, que fue lo que dio paso a la implantación de la representación proporcional, son formas políticas que estorban.

Hoy no se trata de construir democracia, si no de adueñarse del poder.

Y precisamente ese tipo de actitudes son las que han llevado a que México (en términos generales) y Veracruz (en lo particular) vivan una sangría constante por parte de quienes ocupan los puestos políticos.

Al cargo público muchos llegan con la visión de tomarlo como botín, de saquearlo hasta no dejar un lápiz o una hoja de papel.

¿Dónde quedó el espíritu de construcción de la democracia que animó a los antiguos panistas, esos que lucharon y dieron hasta su vida por construir Acción Nacional?

¿Dónde quedó la búsqueda de un poder para servir el pueblo y cubrir sus necesidades, que animó a los socialistas y los llevó hasta el derramamiento de sangre?

¿Dónde?

En los partidos políticos ya no está. Al menos, no se le observa.

La muestra:

  1. En el PRD le niegan la candidatura a diputado federal a Leonel Godoy, por el registro de Lázaro Cárdenas, Michoacán, con un argumento que nunca esclarece la causa real.
  2. Armando Ríos Piter renuncia a buscar la candidatura al gobierno de Guerrero por que el dirigente nacional de su partido, Jesús Ortega, le sugirió que pactará con el depuesto ex gobernador Ángel Aguirre Rivero.
  3. Gustavo Madero después de obtener el número 1 para la diputación plurinominal por el PAN, regresa a la dirigencia de su partido.
  4. En el PAN impiden que Margarita Zavala ocupe uno de los primeros lugares para la diputación plurinominal.

Pero un caso extraño de esta lucha descarnada, es como hoy los gobernadores se aprovechan de un Presidente de la República débil e imponen sus candidatos, por todo el país, asegurando –los gobernadores- que ellos pueden ganar las elecciones.

¿Realmente podrán hacerlo después de haber desgastado la imagen presidencial?

Aterricemos en Veracruz ¿Qué posibilidades de triunfo real tienen los candidatos del PRI cuando la imagen presidencial está muy carcomida y la del gobernador del estado está aún más?.

Este fuerte deterioro va a provocar dos fenómenos por todo el estado:

  1. Una fuerte ola de voto de castigo, si en la oposición aparece algún candidato que pueda aglutinarlo, que tenga el suficiente carisma o que crezca lo necesario para atraerlo.
  2. Una abstención, que facilitará el triunfo de los candidatos priistas, sobre todo si se mantiene la tendencia de las últimas elecciones, de compras masivas de votos, sobre todo a grupos donde la miseria es más que campeante.
  3. Los alcaldes en la gran mayoría no tendrán fuerza de arrastre del voto, porque algunos además de que nada de obra tienen, están acumulando más rezagos o hasta han tenido confrontaciones fuertes que les han deshilachado más el perfil.

Hoy ¿existen candidatos de la oposición que tengan ya por si mismos fuerza suficiente como para arrastrar un voto de castigo?.

Hasta ahora, pueden existir dos aspirantes en estas condiciones: Dos en el PAN, Carlos Luna Escudero, por Xalapa; y Alba Leonila Méndez Herrera, por Martínez de la Torre; y Julio Saldaña Morán, por el PRD, en Veracruz, en caso de que lo dejen llegar.

Tal vez, sólo tal vez, Rocío Guzmán de Paz, aspirante del PAN por Panuco, podría estar en estas mismas condiciones.

En cambio, quien parecía ir en caballo de hacienda, Francisco José Gutiérrez de Velasco Urtaza, por el distrito de Veracruz rural, o Boca del Río, puede tener problemas en la elección si la Procuraduría de Justicia configura responsabilidad al presidente municipal de Medellín, Omar de la Cruz (como está ya la Procuraduría del Estado dando muestras de que pretende hacerlo), en el caso del periodista desaparecido Moisés Sánchez.

Boca del Río y Medellín son dos municipios que el PAN ganó ampliamente, pero además con la ventaja de que en Boca del Río existe una muy fuerte simpatía por ese partido, tanto que en la elección local del año pasado Sergio Pazos de la Torre, quien era el candidato a presidente municipal, le ganaron por una votación cerrada.

Hoy Sergio Pazos pretende ser el candidato a diputado por el PRI; ¿será el candidato idóneo para ese partido o lo estarán enviando a perder nuevamente?; en la elección anterior prácticamente creció de cero para llegar a los niveles competitivos que le permitieron tambalear el triunfo del actual alcalde Miguel Ángel Yunes Márquez.

Un caso que puede volverse interesante es el del distrito de los Tuxtlas, donde hay tres mujeres con mucha fuerza en el PAN, y donde por el PRI el grupo priista en el poder quiere poner a Jorge Carvallo Delfín.

El Partido Encuentro Social (PES) había perfilado que podría lanzar a Jorge Carvallo Hernández, padre del miembro del grupo en el poder estatal, como su candidato, pero lo quitaron.

¿Será Jorge Carvallo un candidato idóneo?.

 

TRABAJO DE LOS ALCALDES. En la actual situación del estado de Veracruz, los ayuntamientos en su mayoría también se encuentran en una cuasi parálisis de obra pública o incluso de atención de las demandas ciudadanas.

De hecho en el estado parecen existir sólo dos ayuntamientos con actividad: Xalapa y Boca del Río.

En Coatzacoalcos, la situación está tan complicada que el alcalde Joaquín Caballero, en lugar de inaugurar obras se ha dedicado a evadir problemas.

Ahí la tensión para el PRI llega al grado de que no encontraban quien quisiera ser candidato, tanto que de última hora metieron a Rafael García Bringas, el cual tuvo que dejar la comodidad de su curul en el Congreso local, para postularse, pero paradójicamente, quien podría ser un candidato fuerte, Gonzalo Guízar, tomó la dirigencia del PES en la entidad y tuvo un acercamiento total con el gobierno de Javier Duarte; ahí, cualquier candidato medianamente fuerte que jale el voto de castigo, puede ganar.

En Xalapa, el presidente municipal, Américo Zúñiga, es el único que ha aprovechado ampliamente los programas federales y ha pavimentado varias calles de colonias, además de atender centros deportivos y otros pedimentos ciudadanos.

Américo Zúñiga además conformó un comité consultivo ciudadano, con el cual ha trabajado un paquete de apoyos conseguido con el Banco Interamericano de Desarrollo, como parte de la Iniciativa de Ciudades Emergentes y Sostenibles.

En Boca del Río, Miguel Ángel Yunes igualmente aprovechó los programas federales (¿por qué aun siendo alcalde del PAN tuvo más habilidad para bajar recursos federales que los presidentes municipales emanados del PRI?) para diversas obras en la colonias; pero además consiguió la inversión de 145 millones de pesos para la rehabilitación integral del bulevar Manuel Ávila Camacho, el cual planea terminar en 6 meses, es decir, poco después de la realización de las elecciones.

Si consigue su objetivo tendrá un gran brinco de imagen pública.

A esto le suma el estarse creando una imagen como impulsor de la música, al crear la Orquesta Filarmónica de Boca del Río.

Así pues, los candidatos idóneos no van solos, si no inmersos en varias circunstancias.

Pero ¿ya hay candidatos idóneos?