Si veinte años son nada, menos dos millones de pesos por daño patrimonial en un universo en donde los fraudes suman decenas de millones de pesos. Pero en ética tanto peca el que mata la vaca como el que le agarra la pata, decimos en el llano. Si bien es posible que en el periodo de solventación de observaciones casi todos los servidores públicos “observados” salen adelante, no es mucho lo que por el momento puede decir sobre una administración honesta, o al menos correcta, la actual presidenta del Congreso local, Octavia Ortega, porque el ayuntamiento que presidió fue señalado por el Orfis con seis observaciones por un presunto daño patrimonial de 2 millones 421 mil pesos en lo que corresponde a la cuenta pública 2013. Si en Minatitlán hubo hace no muchos años un señalamiento por daño patrimonial de más de cien millones de pesos y la administración indiciada salió ilesa y exonerada, ¿qué son 2 millones de pesos?  sólo un pecado menor.