No sería saludable que al dramático caso de Moisés Sánchez se le diera un sesgo político, pues convertiría un asunto trágico y doloroso para sus familiares en un show de dimes y diretes. Si bien el indiciado es un político, se trata de un alcalde, para nada debiera inmiscuirse la política en este asunto; si se le persigue porque es panista, como empieza a manejarlo el abogado defensor, este debe demostrarlo con las armas de la ley; corresponderá a la destreza jurídica del abogado sacar adelante a su defendido con los argumentos que la ley le proporciona y demostrar que el Ministerio Público está equivocado en su averiguación, tal es lo que vale en un Estado de Derecho, lo otro no se vale, al menos no debiera ser así.