Parece un cuento de utilería pero la realidad que estamos viviendo es para narrarla con tristeza y aprensión, pues tal parece que en el caso de Moisés Sánchez importa más lo que está haciendo el Procurador por demostrar la culpabilidad del alcalde de Medellín que el hecho de haberlo encontrado sin vida. Se percibe que la vida de un ser humano se reduce al lucimiento de un funcionario empeñado en demostrar que tiene razón en el cumplimiento de su deber, en donde la muerte física de Moisés pasa a segundo plano, cuando debiéramos preguntarnos del porqué no evitar que ocurran estos acontecimientos trágicos o si la autoridad no está capacitada para impedirlo. Ahora, y para no variar en nuestro entorno quien empieza a sufrir las peripecias de su profesión es la reportera gráfica Patricia Ivette Morales, del periódico ¡Órale! Jarocho e Imagen de Veracruz, quien la tarde del lunes recibió una llamada telefónica en la que se le amenazó y, obviamente, teme por su vida y la de sus familiares.