Uno de los gobernadores sobre el que se está haciendo mucho ruido es el de Chihuahua César Horacio Duarte Jázquez, a quien los partidos del Trabajo, Acción Nacional y de la Revolución Democrática señalan por presuntos delitos de peculado, enriquecimiento ilícito, ejercicio abusivo de funciones y uso indebido de atribuciones y facultades. Fue el ciudadano Jaime García Chávez quien inició una investigación de las irregularidades financieras en el gobierno de Chihuahua en las que involucra a la esposa del gobernador y al Secretario de Finanzas pues participaron en la creación del Banco Progreso, con trámite de autorización en la Comisión Nacional Bancaria, el gobernador aparece como socio junto con su esposa con una aportación de 65 millones de pesos. Esto último levantó cejas entre la población del estado norteño que desconoce el patrimonio con el que Duarte entró al gobierno el 4 de octubre de 2010 pero no le conocen capacidad propia como la de disponer de los 65 millones de pesos para el Banco de referencia. Duarte previamente a su incursión en la política fue vendedor de autos usados, dirigente estatal de la CNC, diputado local y diputado federal en dos ocasiones. No está Duarte sólo en ese embate que emprenden en su contra el PAN-PRD-PT, lo defienden connotados priistas como Emilio Gamboa Patrón que casi meten las manos al fuego por él.