Luisa María Calderón Hinojosa es la candidata del PAN, hace seis años también compitió por el gobierno michoacano, pero su parentesco con el presidente de la república le alcanzó para agenciarse el triunfo que se llevó el priista Fausto Vallejo que, ahora se sabe, fue apuntalado en aquella ocasión por grupos pertenecientes al cártel de Los Templarios. Para esta oportunidad el PRI lanza a Ascensión Orihuela Bárcenas, un político que pertenece al establo del Secretario de Gobernación, quien por cierto frustró las intenciones del hasta ayer Comisionado, Alfredo Castillo, de postular un candidato que para ese efecto ya tenía preparado. Orihuela fue cuestionado porque en agosto pasado se hizo público un video en el que aparece su esposa en una finca de Zitácuaro escuchando las instrucciones de La Tuta sobre cómo distribuir la herencia de su hermano, un empresario hotelero, aunque en su momento Orihuela aclaró que el difunto no era su cuñado. El candidato del PRD es el diputado Silvano Aureoles, a quien impulsan los empresarios de la entidad y en los corrillos michoacanos se le ven posibilidades de triunfo, aunque no mayores a la “Cocoa” que hace seis años estuvo a punto de la victoria pero se lo impidieron los malosos.