Parece mentira, pero en Chachalacas, debajo de una duna de considerable nivel sobre el mar, debajo de las arenas se encontraron los restos de una embarcación que pudiera datar de, por lo menos, un siglo. El sorprendente hallazgo fue posible porque los fuertes vientos del norte y la marea devastaron la duna y dejaron al descubierto parte de una añeja embarcación, de cuya procedencia no se tiene noticia. ¿Cuánto más habrá bajo la arena y en el fondo del mar que no conocemos?