Como se esperaba, al alcalde de Minatitlán José Luis Sáenz Soto solicitó y obtuvo licencia para separarse del cargo a partir de este miércoles 21 de enero; su propósito es aceptar la candidatura del PRI y competir por la diputación federal por ese Distrito que es un reducto del sindicato petrolero desde tiempos idos y es un vestigio del corporativismo al interior del Partido Revolucionario Institucional. Ocasionalmente, y sólo bajo contrato sueltan la alcaldía, como está comprobado en los dos últimos ayuntamientos. El PRI ya ha sufrido descalabros electorales en Minatitlán debido al cansancio ciudadano del monopolio político petrolero; para que vuelva a ocurrir se requiere de la conjunción de varios elementos: un candidato de oposición con convocatoria social y un partido de oposición con suficiente estructura territorial, son las de mayor importancia. De lo contrario, como decía el Gallego, sino no.