La falta de costumbre de escuchar hablar a un Procurador de Justicia, en este caso un Fiscal, sobre la “pronta” solución de un asunto hace parecer a Ángel Bravo como alguien que gusta del manejo mediático de su función o que no está seguro de sus comentarios. Así se puede advertir en el asunto sobre la desaparición de Moisés Sánchez, el periodista de Medellín desaparecido desde el 2 del presente mes. Tras la detención de ladrones de autos de repente la investigación tomó otro giro, muy distante de la línea única que se seguía sobre las diferencias entre Moisés y el alcalde de Medellín. Dice el Fiscal que ya tiene casi resuelto el caso y que solo faltan unos análisis para finiquitarlo, ¿no sería más prudente la discreción y dar el anuncio cuando ya se tiene resuelto?