Osorio Chong reconoció a nombre del presidente de la república el trabajo realizado por Alfredo Castillo. quien se desempeñara como Comisionado del gobierno federal en Michoacán para imponer orden en un estado de discutida gobernabilidad. En el balance de su actuación se puede registrar el haber metido a la cárcel a las cabezas del movimiento de autodefensas, levantados en armas para combatir al crimen porque las autoridades del estado, encabezadas por Fausto Vallejo, simplemente se mostraron incapaces de hacerlo; en esa lucha uno de los objetivos centrales fue el de acabar con el grupo criminal denominado Los Caballeros Templarios liderados por Servando Gómez, más conocido como La Tuta. Un años más tarde ya no hay defensas populares y La Tuta sigue libre; en junio próximo se celebran elecciones para diputados y el relevo constitucional del gobernador, tres de los candidatos al gobierno por el PRI, PAN y PRD, sobre todo “La Cocoa” Calderón, expresaron su rechazo a la permanencia de un Comisionado en Michoacán y aprovechando la oportunidad que le bridaron esas expresiones Peña Nieto decidió que la labor de Castillo allí había terminado. El mejor balance sobre la gestión de un Comisionado es el de los michoacanos.