Nadie duda de la importancia que tienen las funciones de la dependencia encargada de manejar el recurso monetario de un gobierno, sí allí se falla el efecto es multiplicador porque repercute en todo el aparato administrativo y trasciende a la sociedad, esto está ocurriendo en el estado de Veracruz. De algunos años para acá la Secretaría de Finanzas es el centro de las discusiones: no manda a tiempo el dinero que por ley corresponde manejar a los municipios, no paga con regularidad a sus proveedores, no aclara con transparencia a cuánto asciende la deuda pública, no mantiene estabilidad en sus cuadros de mando pues en cuatro años lleva ya cuatro titulares. Son comunes las acusaciones como las que ahora hace el diputado Morelli, quien forma parte de la Comisión de Hacienda en la Cámara Federal, al asegurar que Sefiplan adeuda a 83 municipios las participaciones federales de diciembre y enero, por lo que avisa que por tal motivo pudieran aplicarse las sanciones correspondientes. La verdad que ese retraso es pecata minuta, si se atienden las decenas de retenciones de recursos que han evitado el cumplimiento de planes y programas den áreas de vital importancia como lo es el de la salud, la educación y el campo.