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Por Emanuel Ordóñez Solana
19 de enero de 2015

Algo común en la industria de la informática es la desactualización, que muchas veces se refiere a hardware que ya ésta viejito, continua trabajando, pero ya no es compatible con las nuevas versiones del sistema operativo, Windows principalmente.

A estos equipos, el único camino que les queda, es estar arrumbados en un rincón, como la canción de “La muñeca fea” de Gabilondo Soler,  Cri cri. Sin embargo, estos todavía pueden funcionar, puedes crear un servidor de archivos para tu red.

¿Qué necesitas?

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Una computadora con 1 GB en RAM, y espacio en su gabinete para montar un disco duro adicional al que ya trae.

Que la tarjeta de red, sea funcional y en dado caso tenga el espacio para poner una nueva.

Unidad lectora de CD o DVD sólo para la instalación del sistema operativo.

Una distribución de Linux, ya sea Debian, Fedora, Ubuntu etc. hay muchos distros a tu disposición lo único que tienes que hacer es descargarlos de sus sitios web oficiales.

Monitor, teclado, ratón, un poco de paciencia para la instalación del sistema operativo.

La instalación del sistema operativo no es nada complicada, sólo hay que ir siguiendo las instrucciones en la pantalla, son muy simples de instalar, sólo hay que ir leyendo en la pantalla las opciones e ir seleccionando lo que quieres. Por ejemplo, si voy a crear un servidor, no necesitas de ofimática, necesitas de las herramientas administrativas y de los servidores.

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Es importante instalar el servidor SAMBA, ya que este es el encargado de compartir los archivos por medio de la red a los clientes.

De ahí, instalar físicamente el segundo disco duro, donde se va a contener la información tu servidor de archivos. El formato del disco duro puede ser NTFS o FAT, dependiendo de tus clientes de la red.

Es importante y recomendable, que en los clientes del servidor, tengan habilitado el esquema de seguridad por cuentas de usuario de Windows, y que este usuario y contraseña sea la misma para tu servidor SAMBA.

La configuración del Linux, como del servidor SAMBA no es nada complicada, ya que muchas distros ya traen interfaces gráfica, muy accesible a los usuario, además existen una gran cantidad de información en la red y te permite configurar por cada usuario o por grupo, el acceso a ciertas carpetas de red.

Al conectarlo a la red, en tu ruteador puedes asignarle una dirección fija, o configurar la dirección IP fija para tu servidor, y de ahí es montar la unidad de red, en cada equipo que necesites, esta es la parte sencilla de todo este proceso.

La parte más complicada, es crear y mantener un estándar de la información contenida en dicho servidor, ya que te permite compartir de una manera muy simple y sencilla la información, entre los miembros de tu equipo de trabajo.

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¿Por qué es complicado este proceso? Todas las personas tienen una manera diferente de organizar su información, algunas pueden usar fechas, nombres cortos o abreviaturas y otros pueden usar el primer nombre que se les viene a la cabeza. Por lo tanto es importante tener un estándar de información, por ejemplo usar el nombre del cliente en la carpeta y ahí se guarda toda la información de él, presentaciones de power point, cotizaciones, hojas de cálculo, fotografías, diseños y etc.

La ventaja de esto, consolidas el trabajo en equipo, divides la información y mantienes un esquema de orden, fácil y accesible para todos, administrando la información comienzas a dar los primeros pasos para administrar el conocimiento en tu empresa y evitas el crear islas de información.

En experiencia personal, he instalado varios servidores de este tipo, la curva de aprendizaje es mínima y los beneficios son amplios, además no tienen el problema de infectarse de virus, y en el caso de que se llegue a infectar puedes eliminar el virus sin que te afecte los archivos.

Saludos y hasta la próxima entrada.