Al igual que hizo el gobierno federal con el aumento al precio de las gasolinas y diésel, en el sentido de que habría un solo aumento anual, para después recular e informar que habría ajustes durante el año, así el gobierno del estado primero anunció la eliminación del impuesto a la tenencia y realmente lo que implementó fue un subsidio, el impuesto sigue vigente porque para no pagarlo el contribuyente debe cubrir diversos requisitos, la verificación vehicular entre estos. Fue realmente una tomada de pelo al pueblo veracruzano, reflejo de la falta de respeto que desde las esferas de gobierno se le debe a la población.