simbolos_cabalisticos

Desde la antiguedad existen símbolos que tienen un significado mágico y que resulta interesante conocer así como el poder que pueden tener siendo algunos de ellos la cruz svástica, tao, el ojo, entre otros.  A continuación se detallan algunos de ellos:

La cruz svástica, o gomada. A pesar de que mucha gente la considera de origen relativamente reciente, a causa de la deplorable celebridad cobrada durante la Segunda Guerra Mundial, el uso de la cruz svástica como símbolo mágico se remonta, sin embargo, a las primeras dinastías chinas y los antiguos chamanes hindúes, y según algunos autores, puede rastrearse mucho más atrás aún, hasta el período neolítico, donde aparece grabada en algunos instrumentos de piedra tallados por los antecesores del hombre, cuando éste todavía no había llegado a la etapa de homo sapiens.

Desde esas antiquísimas épocas, la cruz gamada ha aparecido en infinidad de templos, construcciones, tumbas y mausoleos de todas las culturas, e incluso se la utiliza aún hoy, en algunas sectas y religiones, como un signo para atraer la buena suerte. Esta difusión total a lo largo y a lo ancho de todo el planeta sugiere claramente un origen común, del cual la humanidad ha perdido hoy todo rastro posible.

En sánscrito se la denomina “proveedora de la buena fortuna”, y en algunas lenguas sajonas antiguas se la definía como ‘la rueda de la ley”, refiriéndose a la ley de periodicidad por la cual se rigen las repeticiones cíclicas de la historia, respondiendo a la conexión entre causa y efecto.

Según algunas escuelas esotéricas, la cruz gamada constituye la representación gráfica del hecho de que cosechamos lo que sembramos, y que las circunstancias y vidas presentes son sólo consecuencias de causas y vidas pasadas. Para estas escuelas, la svástica involucra la idea de la evolución o involución del alma humana signada por actos, experiencias y comportamientos cíclicos del pasado.

Existen dos versiones de cruces gamadas: en una de ellas -la que se encuentra con mayor frecuencia en los monumentos antiguos, en escudos de armas y en las campanas de algunas viejas iglesias inglesas e irlandesas- los ejes se encuentran en posición vertical y horizontal, y el extremo libre del brazo superior se orienta hacia la derecha. Esta opción es conocida como svástica masculina o dextrbgira, y fue la que se adoptó durante el régimen hitleriano en Alemania, aunque con sus ejes centrales inclinados 45° con respecto a los modelos más antiguos.

Como contrapartida, a la otra versión, en que el extremo libre superior se orienta hacia la izquierda, se la denomina femenina o levógira, y resulta interesante destacar que esta forma primaria de la svástica (primaria tomando en cuenta que es mucho más frecuente que la otra en las representaciones antiguas) es la que se menciona en algunos ritos de Magia Negra, y en la mayoría de los hechizos celtas y druidas 

Tau o Tao. Al igual que la cruz gamada, constituye, incluso en la actualidad, un símbolo universal, aunque está sujeto a numerosas variables, de acuerdo con las épocas, los lugares geográficos, las religiones y los propósitos con que ha sido utilizado. La forma más sencilla consiste en una línea vertical, cruzada por una horizontal a aproximadamente un tercio de su extremo superior, formando una letra “T” mayúscula; con el paso del tiempo, cada uno de los brazos horizontales, y el vertical superior fueron cortados a su vez por una línea cada uno que lo transforma a su vez en otra cruz similar a la principal, que se denominó ‘Triple Tau”, y dio origen al emblema de los Rosacruces.

Según algunos autores, el símbolo tau proviene del Ankh de los egipcios, término que indica la conjugación de la primera persona singular del verbo ser, y significa “Yo soy”, utilizado en el sentido de vida. Ankh era a su vez el término con que se denominaba uno de los dos cetros cruzados sobre el pecho de las imágenes de Osiris, con el cual el dios otorgaba la vida y regía las crecientes del río Nilo.

Adoptado y adaptado por los filósofos griegos, fervorosos admiradores de la cultura egipcia, Ankh se transformó en la letra griega tau, pasando luego a Roma y Occidente, donde fue utilizado en las ropas y escudos de la mayoría de los reyes y eclesiásticos de las épocas posteriores, como epítome de vida y de poder.

El símbolo Tau fue utilizado por San Antonio, el ermitaño copto célebre por sus curaciones, para curar una enfermedad ulcerosa de la piel, que luego recibiría por él el nombre de “fuego de San Antonio”, como así también varios tipos de erisipelas, úlceras, llagas y la temida sarna, que hada estragos en aquéllas épocas.

Con los mismos propósitos curativos fue utilizado también por los sacerdotes judíos, con lo cual su fama se extendió enormemente, llegando a conocerse en todo el mundo con el nombre de “Cruz de San Antonio”. Los miembros iniciados de la hermandad de San Antonio llevan el símbolo tau en forma de prendedor sobre el hombro derecho, junto con la palabra “Anthon”.

El ojo. Como símbolo cabalístico grabado en un talismán, el ojo representa el sol, y simboliza a la Suprema Inteligencia, al Ojo-de-la-deidad-que-todo-lo-ve. Fue originalmente esquematizado en la forma de un círculo con un punto central, pero luego evolucionó hasta tomar la forma de un ojo abierto, y así se utilizó como talismán para protegerse de encantamientos malignos, ataques arteros, traiciones, mal de ojo y enfermedades de todo tipo.

Pentáculos. Son estrellas de cinco puntas inscriptas en un pentágono. Constituyen el símbolo del Hombre, y encierran en su interior todo lo que se desea para él, o los males de los cuales se lo quiere proteger. Un pentáculo encerrado en un círculo constituye uno de los símbolos más poderosos, ya que representa al Hombre protegido por una burbuja impenetrable, que ningún daño ni intención aviesa pueden atravesar. Se dice que este símbolo combinado es muy utilizado por los cultores de la Magia Negra, a fin de proteger al oficiante de los mismos demonios que pretende conjurar.

Inscripciones y nombres. Los nombres e inscripciones mencionados en los talismanes correspondían, por lo general, a las deidades que adoraba el que lo confeccionaba, y al propósito del talismán, pero en ocasiones se invocaban dioses de otras religiones y mitologías, como los griegos, romanos, fenicios, etc.

El pentáculo del Rabí Salomón y los siete sellos (talismanes que se llevaban en forma de anillos) que lo complementaban, tenían inscriptos los nombres de los siete ángeles que rigen cada día de la semana: Gabriel, Camaél, Raphaé’l, Sachiél, Anaél, Caffiél y Michaél, de lunes a domingo respectivamente.

Números. A diferencia de la Qabala, que utiliza los primeros cien números, incluido el cero, el Rabí Salomón incorporó a sus talismanes los números del 1 al 22, sin incluir el cero, ya que éste simbolizaba la Nada y, por extensión, la negación de Dios y de la Creación. Cada uno de estos dígitos poseía su propio significado, y cuando se deseaba incorporar a un talismán un número mayor a 22, se sumaban sus cifras, tantas veces como fuera necesario, hasta obtener una cifra menor a 22, y el numero original se reemplazaba por éste Por ejemplo: si se deseaba incorporar el año 1995, se sumaba 1 + 9 + 9 + 5 = 24; como aún es superior a 22, se sumaba nuevamente 2 + 4 = 6, que es el dígito que se debía inscribir.

Tomado de: http://www.consultorioesoterico.com/simbolos_cabalisticos.html