El tema de los relevos en el equipo de Duarte de Ochoa no por lo inoportuno deja de ser relevante: se trata de un cambio de colaboradores casi al cuarto para las doce, iniciando el quinto año y en pos de mantener “vivo” un proyecto político, aparentemente no es una prioridad saber si el caso afecta o no a una administración pública implementada por un grupo de personas con perfiles ajenos al quehacer público, los más. Si para cerrar el sexenio se requiere a gente de experiencia ya tienen a Flavino Ríos, también a Ferrari, si es que se concreta lo de que va a la Sedarpa, por mucho que haya sido uno de los errores de Miguel Alemán al nombrar a un dentista para “desarrollar” al campo veracruzano. ¿Qué esperan para anunciar los cambios? ¿Será la confirmación de las candidaturas por parte del CEN del PRI? No hay mucho para especular y lo mejor será esperar unas horas más, y que ojala no sea el parto de los montes.