Puebla lo hizo al segundo año de gestión del gobernador Moreno Valle; Veracruz al Cuarto año de la administración de Duarte de Ochoa; ahora, Tamaulipas está en el proceso de decidir si homologa con la ley federal su elección para gobernador o para legisladores locales; solo que en la entidad norteña, por la elección que se decidan, el periodo del gobernador o de los diputados sería de dos años 9 meses, para así empatar una de esas elecciones con las elecciones federales del 2018; los legisladores tamaulipecos tienen margen hasta mayo para decidir cuál elijen. En Puebla, el resultado de la decisión para un periodo de dos años fue tersa, pues entre la votación y el término del mandato hay un intermedio de cuatro años; no así en Veracruz, en donde tiempo y circunstancias se conjugaron para licuar un coctel explosivo que provocó la escisión entre los grupos políticos del PRI y la inconformidad del sector empresarial y difícilmente alcanzará el tiempo para atemperar los ánimos de aquí a la elección de 2016.