El diputado local del PRD en el DF, Alejandro Robles, acaba de asestar un gran golpe a los Chapulines electorales pues, al salir en su defensa aviva la flama encendida por la Iglesia y la Coparmex al reclamarles la campaña que estos últimos han emprendido contra quienes teniendo un cargo de elección popular lo abandonan para buscar otro del mismo origen. Fuera de tono el diputado expresa: “De pronto hay quienes se sienten poderosos y abusan de la benevolencia de las personas, están tan fuera del control democrático que pierden el contacto con la realidad. Sus agrupaciones son las menos democráticas del país”… sin medir palabras el legislador expresa: “Un pequeño grupo que siente tener en sus manos el poder pretende dejar lo público en manos de unos pocos, y lejos de los ciudadanos, pero eso no lo vemos a permitir”, claro, no define a qué “pequeño grupo” se refiere, porque si hay un pequeño grupo que monopoliza la política es el de la clase política a la que él pertenece y su actitud es simplemente una defensa de canonjías al amparo del poder. La respuesta de la iglesia o de la Coparmex, si se dignan a considerar lo dicho por el diputado, será arreciar la campaña.