Al jefe no se le rebasa ni en recta, dice un adagio surgido del más depurado pragmatismo priista, lo ejercita muy bien el dirigente campesina Roberto Rincón Aguilar, quien pronostica la derrota priista en 2016 en la elección de un gobierno de dos años. Avisa que por haber aprobado la reforma que instituye un gobierno de dos años en Veracruz los priistas le harán un juicio político a los legisladores pues en candidaturas “la caballada está flaca” y los únicos capaces de ganar la elección son los senadores de la república Pepe y Héctor Yunes. Sabe muy bien Roberto Rincón que los diputados solo levantaron el dedo y que la iniciativa fue del gobernador Duarte de Ochoa, pero, claro, borracho no come lumbre.