En el Distrito Federal la Iglesia y los empresarios coinciden en luchar contra los funcionarios que dejan sus cargos para irse a buscar otros de elección popular. Dice la Iglesia: “Con las precampañas comienzan a verse las limitaciones del marco electoral, y es que, a fin de alcanzar un “gueso” y para seguir viviendo del presupuesto, funcionarios locales y representantes populares comenzaron a brincar los “chapulines” para asegurar su nombre en las boletas o listas de los partidos para un lugar en la Cámara de Diputados”. Por su parte,  los empresarios convocan “a la sociedad en general que analicen otras opciones antes de votar por un candidato que dejó inconcluso su cargo público para acceder a otro” y exhortan: “No votes por chapulines”. Ojala haya otras expresiones de esta naturaleza para alentar la participación ciudadana de tal manera de arrebatarle a los políticos el monopolio de la política. Todo porque no han podido con el paquete de sacar de la pobreza y el subdesarrollo al país.